Celos entre amigas y cómo entenderlos

Los reclamos reiterados nunca han sido buenos consejeros, confianza, cariño y respeto son lemas fundamentales en cualquier relación amistosa. Ese dar y recibir que implica la amistad, a veces se ve alterado cuando alguno de los protagonistas exagera su rol y confunde el sentimiento con la posesión: “cómo fue posible que salieras y no me avisaras…”. Los celos son un terrible error, que pueden llevar al ocaso de la amistad.

 

celos entre amigas

 

 

Los celos entre amigas

El sentimiento y sus múltiples manifestaciones, los celos y sus múltiples vericuetos. No sólo por el novio aparecen las mal llamados “celos perros“; una íntima amiga puede llegar a asfixiar la relación por el constante sentimiento de posesión. Todos en mayor o menor grado hemos sentido recelo alguna vez y eso no es malo, el problema surge cuando se vuelve reiterativo, repetitivo y recurrente. La amistad, según explica la psicóloga Indira Alcalá, es un sentimiento profundo e íntimo de hermandad. “Es un compromiso moral donde se involucran valores y en el que somos más transparentes”.

Cuando esa mezcla de intereses comunes e ideas compartidas se desvanece y la seguridad que da el apoyo mutuo también se esfuma por una erosión paulatina del respeto, ambas mitades de la unión salen perdiendo. Muchas son las causas que acaban con la armonía y todas las vivencias que supone la amistad. Los celos son suficiente motivo para decir adiós a una persona que sobrepasó los derechos tácitos de una relación afectiva.

celoso posecivo

 

Los celos como reflejo de una debilidad

La rabia deja al descubierto el sentimiento de dominio, que casi siempre es inconsciente. Esta actitud es una característica intrínseca en la personalidad del celoso, es una actitud latente pero sin aparente motivo para quien se convierte en el receptor de las exigencias. Los celos merman poco a poco la diversión y la complicidad, su origen -como señala la psicóloga- se encuentra en ciertas carencias emocionales como soledad, miedos, deseo de protección, de cariño, de ser oída.

En medio de la tempestad esta persona conflictiva se aferra a una tabla de salvación, que lógicamente no puede estar siempre en la cresta de esa ola. Entonces, la afinidad y empatía son excusas para “obligar” a la otra parte a hacer “todo conmigo”, sin ni siquiera pensar en las expectativas, necesidades e intereses que tiene cada quien. Si el compartir diario de recorridos a la peluquería, dentista, automercado, almuerzos, se trastoca, los celos andantes tendrán dos sensaciones: impotencia (“está con otros y yo aquí en mi casa”) y baja autoestima (“ya no me toma en cuenta”). “El hecho de sentirnos atendidos en cualquier relación es fundamental, siempre esperamos recibir algo. Si ese objeto de mi amor, en el cual se depositan las acciones, se distancia aunque sea brevemente las sensaciones de pérdida y vacío entran a formar parte del juego”, apunta Indira Alcalá.

La idea de que “ya no valoras esta amistad como yo” impedirá la proactividad y en vez de ésta, aparecerán las demandas, la manipulación y lo insultos para tratar de herir y hacer sentir culpable al otro. Esta situación al final conlleva un desgaste emocional para ambos lados.

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¿Qué sucede en realidad?

Esa es la pregunta que se comienza a hacer la persona sana, la chica que recibe la presión no entiende el ¿por qué de los reclamos?, si el cariño sigue siendo el mismo. Mientras el resentimiento de la celosa actúa como gran protagonista, la camaradería se va debilitando y la no celosa siente que su amiga “se está volviendo loca”.

La inseguridad mueve a la persona, considera que esa relación es lo único que le satisface y se niega a vivir y disfrutar la amistad. Es difícil que tome conciencia del error, por lo tanto, la parte más centrada de la relación debe hacerle entender a la otra que tomar nuevos aires y vivir otras experiencias no afecta el vínculo. Cuando los santos son nuevos es mejor esperar a que no sean tan nuevos, si el sentimiento de amistad es auténtico todo vuelve a su cauce. “Debemos tener nuevas emociones, cuando las cosas cambian aparece el caos, tanto si se trata de nuevos amigos o del novio de turno, los primeros chispazos se desvanecen con el tiempo y se recobra el equilibrio”, comenta la especialista.

¿Qué hacer ante esta situacion?

Pero si esta explicación no basta y la armonía va en picada, la amistad está condenada al fracaso y lo mejor es que cada quien vaya por su lado. No se puede vivir bajo el estrés de una amiga, que en vez de traer satisfacciones y ratos agradables trae problemas. Usualmente la decisión la toma la víctima de los celos.

Según Indira Alcalá, el retiro es lo más adecuado. No es evasión ni escape sino un acto de conciencia: por ahora no existe solución, la ruptura permite respirar y tomar fuerzas. Si el sentimiento que unía esa amistad es verdadero se rehará con el tiempo, sólo hay que esperar la oportunidad para redefinir la relación.

Si al leer estas líneas consideras que los celos forman parte de tu vida, recapacita y analiza el error. Buscar y descubrir las carencias es el primer y más difícil objetivo, para ello la predisposición al cambio debe guiar.
Inclusive los psicólogos recomiendan buscar otros intereses para no quedar atada a ese sentimiento y aprender a manejar el resentimiento con un poco de flexibilidad en nuestros pensamientos, conceptos y patrones de vida.

El tiempo es la cura de todo. La vida es muy larga. Los seres humanos estamos acostumbrados a ver las cosas para sentir que las tenemos y no debe ser así. La premisa fundamental es respetar la vida, el espacio y el tiempo de la otra persona, en definitiva, dejar ser…

 

amigas celosas

 

Consejos de los expertos

• Cuando hay una verdadera compañía el deseo de propiedad no debe existir.
• Toda relación debe basarse en la autoestima. Cuanto mejor te sientas contigo misma, mejor te sentirás con los demás.
• Las carencias deben solucionarse interiormente, si buscas la salida en los demás solamente te podrán prestar el vestido y a lo mejor no es de tu talla, por lo tanto, cóselo por ti misma.
• Debes aprender a valorarte, descubrirte y eliminar muchos esquemas mentales para mirar a los otros sin escollos.
• Uno de los aspectos más importantes de la amistad es la sinceridad, trata de ser franca con la persona que tienes al frente.
• Analiza cuál es el sentimiento real y lo que estás dispuesta a dar y recibir de una amiga o amigo.
Los celos nunca han sido buena excusa para exigir ni atraer a otros, son una especie de boleto para la ruptura. Son totalmente insanos.

¿Tu tienes amigas celosas? ¿Eres celosa de tus amigas? Coméntame… 🙂

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Un Comentario

  1. SSDP