Con el auge del spinning, las bicicletas fijas han recuperado su lugar privilegiado en muchos gimnasios. Si bien sus facultades para fortalecer las piernas y el sistema cardiovascular son ampliamente conocidas, también es cierto que hace falta voluntad y precaución para rodar y rodar.

 

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Como toda moda deportiva, el spinning no se libra de las adoraciones ni de las reservas de muchos individuos. Algunos no le ven sentido montarse en una bicicleta y pedalear como locos sin llegar a ninguna parte; otros -frescos como unas lechugas- casi se preparan para competir con Lance Armstrong en el próximo Tour de France. Independientemente de los extremos, pocos miran con indiferencia los grandes ventanales de los gimnasios, con decenas de personas sobre corceles de metal que simulan desplazarse al compás de la música.

“El spinning es una actividad deportiva excelente, que permite entrenarse bien en el aspecto cardiovascular. De hecho, muchos maratonistas se preparan en esa bicicleta estática y pueden monitorear su frecuencia cardíaca para exigirse más o menos tiempo, según el plan que se propongan”, dice el traumatólogo Rafael Luis Gutiérrez. “También es verdad que debemos tener cuidado con el sobreejercicio; hay personas de ciertas edades que deben llegar sólo hasta frecuencias cardíacas específicas”.

El especialista explica que el spinning es una variante de la bicicleta estática tradicional, porque aunque también cuenta con una rueda única anterior, no tiene embrague. “Esto quiere decir que si uno pedalea, el pedal va a tender a seguir dando vueltas: mantiene la inercia por mucho más tiempo que el pedal de una bicicleta estática normal. Eso ayuda a que el sujeto pueda continuar aunque haya bajado el ritmo en cierto momento del ejercicio. Si en media hora ya está cansado, no le cuesta tanto seguir pedaleando mientras está sentado”.

Otra variante con la bicicleta anterior es que en ésta uno se puede poner en tres posiciones. Está la básica, con los glúteos en el asiento y las manos puestas en el centro del manubrio. La segunda es de pie, con el cuerpo más vertical y las manos un poco más abiertas. La tercera es la de mayor esfuerzo y se colocan las manos en la parte más distal del manubrio, con los brazos extendidos y sin tocar el asiento. Hay que tener cuidado de no arquear la columna y mantener el peso hacia atrás, flexionando las caderas y estirando los brazos.

“En los gimnasios de categoría, estas bicicletas tienen un reloj que uno se coloca en la muñeca y un cinturón que va sobre el corazón bajo los pectorales, para poder percibir los latidos y saber en qué frecuencia cardíaca se está trabajando”, dice Gutiérrez. “Generalmente, el entrenador pone una tabla en la que cada quien se aprende, según la edad, el rango de frecuencia cardíaca que le corresponde. Así se sabe si el sujeto se está extralimitando, o si -por el contrario- no está alcanzando la cantidad de ejercicio necesaria en el aspecto cardiovascular”.

 

Beneficios de hacer spinning

Muchas personas creen que el spinning es dañino para las rodillas. El especialista señala que eso no es cierto. “De hecho, es bastante bueno para evitar los problemas degenerativos de esas articulaciones”. Tiene claro que varios médicos con pacientes que han sido operados por problemas articulares o cardíacos, suelen incluir en sus programas de rehabilitación física el uso de la bicicleta estática.

“Existe un beneficio que tiene una gran importancia, que es que el spinning tiene cero impacto; por el mismo hecho de estar montado en un ciclo, cuando uno imprime mayor fuerza sobre la rodilla, ésta tiende a extenderse hacia atrás. El impacto se minimiza mucho más, al contrario de lo que sucede con el trote o los aerobics. Éstos siempre tienen algún tipo de impacto, bien sea en talones, rodillas o de manera indirecta en la columna o en la cadera”, asegura el doctor.

Otra ventaja es que no solamente los cuádriceps son los que se ejercitan. “En la segunda posición se fortalecen muchísimo los glúteos, y en la tercera, la espalda. Si se hace esta última posición de manera correcta, con los brazos extendidos y el peso hacia atrás, se necesita tener los músculos abdominales contraídos para evitar que la columna se arquee. De esa manera, se ejercitan abdominales, glúteos y piernas; por eso es un ejercicio bastante integral y con grandes beneficios para el corazón”.

Gutiérrez señala que el spinning no se recomienda a personas con desalineación de la rótula. De todas sus consultas de problemas de rodillas, usualmente un 10 ó 15% de pacientes viene porque no tolera montarse en una bicicleta.

“Hay muchas personas que se quejan de que las rodillas les suenan o les crujen cuando pedalean; lo mismo puede suceder cuando se hacen pesas con las piernas o con otras actividades físicas similares”. Estas personas deben hacerse ver por un especialista para verificar que no tenga problemas de rótula.

“Muchos pacientes acuden a tiempo, pero otros piensan que porque sienten algo de dolor están haciendo correctamente el ejercicio, cuando más bien se están haciendo daño. Los únicos dolores que pudieran sentirse con el spinning son dolores musculares, sobre todo en las personas que están iniciándose”, dice el especialista.

 

Contradicciones para el spinning

Aparte de los problemas de la rodilla, el spinning está contraindicado cuando hay anomalías cardiovasculares; el especialista señala que habría que tener un estudio detallado de ese tipo de pacientes para saber qué frecuencias cardíacas pueden tolerar, qué tipo de esfuerzo físico pueden hacer y durante cuánto tiempo para saber si pueden pedalear sin problemas.

Gutiérrez señala que el embarazo no es una contraindicación absoluta. “Hay obstetras que prefieren evitarle a la futura madre los posibles efectos del impacto, pero este ejercicio no tiene impacto y ella podría practicarlo sin ningún problema hasta los tres meses. Después de eso, el tamaño del útero no permite una actividad tan intensa”.

El especialista asegura que -en condiciones normales- la probabilidad de que se sufra una lesión importante no es muy alta. “Puede haber lesiones en los tobillos o en las caderas por algún accidente por caída, pero eso es muy difícil: habría que balancearse mucho hacia los lados para poder caerse, porque son aparatos que tienen una base de sustentación bastante amplia”. Otro accidente factible es el enredo de las trenzas del zapato en el pedal. “Esto puede ocasionar una lesión en el pie, sobre todo porque la rueda sigue girando”.

Para evitar este tipo de contingencias, es necesario hacer cierto calentamiento antes de cada sesión. Gutiérrez recomienda asegurarse de adaptar bien el asiento, el manubrio y el ajuste de los pies a las medidas antropométricas de cada individuo con la ayuda del entrenador, quien también debe dirigir correctamente los cambios de posición.

Una de las preocupaciones más comunes es la de desarrollar impotencia sexual a causa de este ejercicio. “Sí se ha establecido que existe una relación directa entre la presión que se ejerce con el asiento de la bicicleta en los nervios ubicados en la zona pudenda y la función sexual, que se puede ver alterada. Ese tipo de problemas lo sufren sobre todo los ciclistas de ruta, porque están mucho tiempo sentados así”.

Gutiérrez explica que hay diferentes trucos para evitar esa presión. Uno consiste en colocar el asiento a la inversa, con la punta hacia atrás y la parte más ancha hacia adelante, para apoyarse sobre los glúteos. También está el uso de almohadillas en forma de herradura o rellenas de gel. “En el spinning el sujeto puede ir cambiando de posición cuando sienta algún tipo de molestias. Debe monitorear bien su cuerpo, con ésta y con cualquier otra actividad deportiva. Si algo no está funcionando bien, es mejor consultar al entrenador o a un especialista para que brinde la orientación apropiada”.

 

Recomendaciones para los primerizos

El traumatólogo Rafael Luis Gutiérrez señala que el calzado para hacer spinning no debe ser completamente ajustado y debe permitir la circulación de la sangre. Con respecto a la ropa, se prefieren prendas frescas y ceñidas al cuerpo para evitar que se enreden con alguna parte del aparato. Otra de sus recomendaciones es siempre tener a la mano el agua. “Es preferible tomar líquido durante el ejercicio. La gente piensa que mientras más se suda, mejor, pero hay que saber reponer lo que se pierde”. Acota que en los gimnasios hay unas tablas con las cantidades de líquidos que se deben tomar según el peso corporal y la frecuencia cardíaca.

“Muchas personas hacen spinning a primeras horas de la mañana, pero se sabe que el metabolismo de las grasas generalmente ocurre en las tardes, cuando ya estamos exentos de tanta energía aportada al cuerpo”, dice el especialista. Señala que muchas veces se recomienda que se hagan actividades tan aeróbicas como ésta después del mediodía, para poder incrementar el desgaste de las grasas y no de la parte muscular.

“Las personas que hacen spinning en las mañanas deben tomar un desayuno liviano, con jugos, frutas y cereales fáciles de digerir”, indica el Doctor. “Es una actividad altamente intensa, pero hay que tomar la previsión de nutrirse bien antes de hacerlo. No estamos hablando de un desayuno copioso ni pesado, sino de algo que supla los carbohidratos que se van a utilizar, porque básicamente estamos quemando energía”.

Antes de hacer una actividad como ésta, cada persona debe saber si su corazón está apto para aguantarlo. “Si es un aficionado el que lo va a hacer por primera vez, es recomendable que ejecute la sesión completa para que conozca los altibajos del ejercicio, pero no necesariamente tiene que cumplir al pie de la letra las instrucciones del entrenador cuando se le exija más esfuerzo”.

Por ser un ejercicio tan intenso, Gutiérrez aconseja que la primera semana se haga por dos o -máximo- tres días, porque horas después se puede sentir un agotamiento notable que puede incidir en el desempeño de cada quien. “En la mayoría de los gimnasios, una sesión de spinning dura una hora, aunque hay clases especiales de hasta dos horas. Eso para una persona común y corriente puede ser bastante, pero a los atletas les funciona bien”, dice el especialista.

Si termina detestando la bicicleta, no hay que estresarse. “No todas las personas están ‘diseñadas’ para estar montadas en una bicicleta, de la misma forma en que una persona que sea una excelente nadadora no se siente cómoda pedaleando o corriendo en una caminadora. No sólo hace falta disposición física, sino psicológica”.